*** MAS
ALLA DEL CIELO ***
Nox era maestro en la escuela primaria.
Tenía vocación de maestro. Le gustaba su profesión hasta tal punto que era
capaz de quedarse después de la hora con un alumno rezagado para explicarle lo
que éste no comprendió durante la clase. Tenía el don de despertar el aprecio
en sus alumnos, tanto hacia las materias que enseñaba como hacia su propia
persona.
Justo estaba con uno de estos alumnos.
Según el reglamento, un alumno que no pudiese seguir el ritmo, debía trasladarse
a una categoría de nivel de enseñanza más simple. Pero Nox se las arreglaba
para que algunos alumnos - como en este caso el pobre Niti - pasaran los
exámenes y permanecieran en el mismo nivel.
Niti era del Nivel 180. El chico era
mandado por sus padres a un colegio del Nivel Cinco con mucho sacrificio.
Estaba en el primer año del ciclo primario y en pleno período de adaptación al
clima de Nivel Cinco. Nox nació en Nivel Cinco y su inteligencia ya estaba
desarrollada desde muy joven.
- Bien, Niti, repasemos geobiología. A ver,
¿qué pasa si subimos a los niveles más altos? - le preguntó. Niti se concentró
por unos momentos y contestó:
- La temperatura disminuye...
- ¿Qué más?
- La presión también disminuye.. el cielo
es más oscuro... - y quedó pensativo.
- ¿Qué otra cosa pasa? Vamos, haz un
esfuerzo, puedes hacerlo.
- La... la gravedad aumenta. Es cada vez
más difícil subir. Y es cada vez más difícil pensar. Yo soy de allá arriba y
por eso me cuesta pensar...
- Muy bien, Niti. Es así, pero dentro de
poco podrás pensar como todos nosotros. Ya verás que vas a recuperar el tiempo
perdido. Dentro de un mes, iremos abajo.
Al escuchar la palabra "abajo", a
Niti se le iluminó la cara.
- ¡Sí, sí! ¡Iremos a la biomasa Central!
¡Eso es, Niti! - dijo Nox en un rapto de entusiasmo - ¡Veo que estás
progresando! Bueno, ahora debes tomar el tren y volver con los demás chicos al
hogar escolar. Y no olvides repasar las notas.
Afuera, las luces intermitentes y un suave
ulular indicaban que el tren escolar estaba a punto de partir. Niti salió
corriendo a la plataforma.
Nox, deslizando suavemente sus dedos sobre
los botones de control de la puerta entró en su vehículo particular para dejar
la escuela.
- A casa.- dijo y la computadora del
vehículo proyectó en el panel el destino: "NIVEL CUATRO, CIUDAD CENTRAL,
cuadrante 8, edificio 569". Nox
miró el panel; pulsó el botón de EJECUTAR y el vehículo emprendió la
marcha.
oooooocoo
Nox fue recibido muy feliz por su esposa.
- Llegó el aviso, llegó el aviso. - dijo
Illex a su esposo - ¡Mañana vamos allá abajo! - dijo sonriente. Nox saltó de
alegría, la abrazó con todos sus tentáculos y dieron varias vueltas en el aire.
- ¡Qué bien! - dijo Nox - ¡Hace tiempo que
lo necesitamos! - y de pronto, un pensamiento le borró la sonrisa.
- ¿Qué será de Mert? ¿No hay noticias de
él?
Illex se puso seria. Sacó un cilindro de
video-memoria y lo puso en el visor. Allí apareció la cara del doctor Nitran y
el laboratorio en el fondo.
"No ha regresado aún. El último
informe fue muy confuso por la estática, pero pudimos deducir que está en
perfectas condiciones tanto él como la nave. No te preocupes por él, Nox. Es
duro de pelar y un poco de frío y baja presión no podrán con él..." y terminó
el mensaje, mostrando el logotipo del Instituto de Investigación Geológica. Nox
lo miraba preocupado. Luego, se tranquilizó.
- Bueno, dicen que está bien. Una tardanza
en estas misiones no es un milagro. Y se habrá topado con atmósfera magnética
que hace fallar el transmisor...
ooooooooooo
Cuando Nox e Illex salieron del tren rápido
en la estación de NIVEL UNO, los invadió una sensación indescriptible de
bienestar. Una luz que parecía estar viva bailaba sobre la superficie del Mar
Central. Las vigas que sostenían las vía se perdían en las alturas. La inmensa
plataforma de la estación estaba, como siempre, llena de gente.
- Mira, nuestra rampa de bajada - dijo
Illex; luego, señaló a la rampa vecina - allá está Niti y sus padres.
Nox miró complacido. Pensó que por fin lo
aceptarán en la escuela de Nivel Cinco. Luego, tomando a su esposa, la llevó
hasta la escalera de la rampa que bajaba al mar.
Tomados de la mano, bajaron hasta
sumergirse en el fluido movedizo.
El Mar Central era lo más extraordinario
del mundo. Era la fuente de la vida; el fluido contenía nucleína. Al
sumergirse, ambos sentían cómo el fluido vital los invade; sentían cómo una
proyección de ellos baja vertiginosamente hacia las profundidades. Y en un
momento, la proyección alcanza lo que es la fuente misma le la vida: la BIOMASA
CENTRAL, una esfera no mayor de unos metros, pero de nucleína pura densa, cuya
masa equivale a una esfera de material común de decenas de kilómetros de
diámetro. Es el centro del mundo, la fuente de toda vida, donde la densidad, la
temperatura y la actividad bioimpulsora es máxima. Y allí no hay gravedad.
Al tomar contacto con el Centro, Illex y
Nox sintieron como si mil vías de corriente eléctrica vitalizante recorriera
sus cuerpos. Todos se revitalizaban así, pero si se hacía en pareja, la
experiencia era incomparablemente superior; las polaridades opuestas de la
pareja intensificaban el proceso. Y si en esta fase de la revitalización se
presentaba el Deseo Bipolar, entonces nacía un nuevo ser. Nox e Illex ya hace
tiempo que querían tener un hijo. Como ya pasaron los años necesarios para que
se sincronizaran suficientemente, llegó el momento.
Como si fueran dos focos de radiación,
comenzaron a brillar con intensidad.
Todos los demás que estaban presentes
comenzaron a mirarlos: era el acontecimiento más grandioso en el mundo. Los que
lo veían miraban extasiados. Y los que eran sus conocidos, saltaban de alegría
por ver un Deseo Bipolar realizado.
Cuando Illex y Nox salieron del mar, traían
consigo una esferita luminosa de superficie iridiscente. Ambos estaban
radiantes. Los rodearon y los toqueteaban como demostración de su alegría.
- ¡Qué colores hermosos! - dijo Atra, una
amiga de Illex - ¿Sabes una cosa? Me hace recordar a tu abuelo. Pero los tonos
son muy característicos del padre. Si será tan inteligente como Nox y tan
pícaro como Tret, entonces sálvese quien pueda...
- Vamos, no seas tan irónica...- le dijo su
esposo a Atra - El bebé aún no rompió el cascarón y ya lo estás criticando.
¡Ahh, mira! Estas vetas pulsantes son los colores del Dr. Nitran, su tío. A lo
mejor, tendrán un científico en la familia... - y sonreía. Todos los demás
felicitaban a la feliz pareja.
ooooooooooo
Ya de regreso en la escuela, Nox estaba
radiante. Todos los chicos correteaban alrededor de él preguntando por el bebé.
Entre ellos estaba Niti, muy diferente, con una expresión de seguridad.
- ¿Me invitará a la fiesta de la abertura
del cascarón? - le dijo a Nox. Este lo miró con simpatía y dijo:
- Claro que sí. Todos están invitados.
Bueno, ahora que ya debes tener toda tu capacidad, voy a tomarte un examen - y
señaló a Niti, que se estiró orgulloso sus cuatro tentáculos.
- Pregúnteme todo - dijo sonriendo.
Nox hizo callar a los demás y comenzó a
interrogar.
- Bien, te haré preguntas algo más
consistentes. Ahora debes recordarlas de las clases anteriores. A ver: ¿de qué está compuesta nuestra
atmósfera?
- De hierro-níquel-cobalto-cromo, con
cantidades menores de metales más pesados como iridio, tungsteno, molibdeno,
osmio. En menor cantidad, los elementos que nos dan parte del calor con la
radiactividad de su combustión: torio, uranio, plutonio.
- Bien - dijo Nox - Ahora dime qué es el
Mar Central - y todos sonrieron de contentos - ¿De qué está compuesto?
- De nucleína. No son elementos sino la
base de ellos: compuestos de núcleos, que son la base de la vida. Pero todavía
no sé mucho de cómo son estos compuestos... son muy complicados. Además, de
esos compuestos fabricamos todas nuestras máquinas y todos nuestros edificios.
- Bien, muy bien. Ahora, dime: ¿qué pasa si
viajamos hacia arriba?
- Disminuye la temperatura, la presión y la
nucleína suelta en la atmósfera. 1300 kilómetros de altura ya no pueden vivir
formas inteligentes. Más arriba de esto hay animales primitivos y a 3470
kilómetros está el Techo del Mundo. Allí termina nuestra atmósfera de
hierro-níquel y comienza la estratosfera de silicatos. Allí hace mucho frío y
si uno como nosotros sube, puede estallar por la baja presión exterior.
- Muy bien, Niti - dijo Nox, satisfecho -
Estoy seguro de que pasarás el examen y podrás quedarte en Nivel Cinco.
Todos los demás chicos se levantaron y vitorearon
a Niti por su éxito.
- Una última pregunta. ¿A qué altura
termina el mundo y qué hay allí?
- A 6300 kilómetros... y no sé lo que hay
más allá - dijo Niti algo confundido.
Nox lo miró sonriendo; luego, un golpe de
sensación de angustia lo recorrió.
- Yo tampoco, Niti; pero es posible que mi
hermano Mert ya lo sabe...
Llegó el día de la fiesta de la abertura
del cascarón. Nox estaba casi insoportable de contento. No era para menos: era
su primer hijo. La mamá estaba al lado del estante en que tenían a la esfera
luminosa. Arriba había un gran reloj que marchaba hacia atrás: el contador
regresivo de la abertura del cascarón. La aguja ya indicaba casi el cero. El
panel del contador digital destellaba y daba valores cada vez menores. A cada destello
mayor, que correspondía a una unidad de tiempo mayor, Illex se estremecía,
haciendo nudos con sus tentáculos.
- No te preocupes - dijo Atra - Si llegas a
hacer un nudo demasiado complicado, te ayudaremos a desatarlo.
- Claro - le dijo su marido - cuando
nosotros esperábamos el primer bebé, tú también te anudaste y tardamos
demasiado en desatarte, hasta que el nene salió el cascarón... ¿Y qué vio por
primera vez en su vida? Pues, a la mamá con los tentáculos medio y superior
derecho en un complejo nudo constrictor, rodeada de varios estúpidos que no
podían desatarlo...
Atra desapareció para no seguir pasando
vergüenza.
En estos momentos, el brillo de la esfera
comenzó a latir. Todos olvidaron lo que
estaban haciendo y concentraron su atención en el estante. El reloj indicaba
cero. De pronto, una nube de plasma mesónica se expandió por toda la habitación
y sobre el estante había un bebé que agitaba sus tentáculos en todas
direcciones y gritaba con gran vitalidad. Illex, deshaciendo todos los nudos en
un instante, lo apretó contra sí contentísima. Su primer hijo acababa de nacer
a la vida inteligente. El bebé miraba con sorpresa, empezó a toquetear la cara
de la mamá, luego le trepó en la cabeza; después hizo lo mismo con el padre,
que no sabía qué hacer de la felicidad.
Atra miró a su esposo con amor y le dijo
señalando a Nox:
- ¿Ves? La misma cara de estúpido como vos
cuando nació nuestro primer hijo - y acarició a su esposo con los delicados
dedos de uno de sus sinuosos tentáculos.
De
pronto, Nox miró hacia la entrada y se estremeció. Allí estaba una figura muy
conocida, pero que desentonaba un poco con lo conocido. Sonreía contento,
agitando sus dos tentáculos superiores.
- ¡Aquí estoy, llegué a tiempo! - decía y
fue derecho a ver al bebé. - A tiempo para el nacimiento de mi sobrino. Logré
que me suelten en el instituto antes...
Era Mert. Al verlo más de cerca, todos se
horrorizaron: le faltaban los dos tentáculos medios. Pero no mostraba ninguna
señal de dolor.
- No se asusten. No me duele en absoluto.
No siento dolor alguno y nunca podré sentirlo en mi vida. Además, en unos meses
se me regenerarán los tentáculos.
Nox se asustó pensando que el espectáculo
arruinará la alegría de Illex. Pero parece que ella no era tan susceptible.
Miró a Mert, lo tocó y dijo al final:
- Realmente no le duele. Es increíble. No,
no transmite ningún dolor; al contrario: está muy, pero muy feliz; pero es una
felicidad empañada con otro sentimiento que no comprendo del todo.
Después de que todos tocaron a Mert y se
aseguraron de que realmente no sufre se restableció la alegría por el bebé.
ooooooooooooo
Nox, después de la fiesta, no podía con su
curiosidad. Illex estaba muy ocupada con el bebé, escrutando su mente naciente,
cosa que sólo la mamá podía hacer. De modo que Nox quedó solo con su hermano.
- Me congelo de la curiosidad. Cuéntame el
viaje, por el amor de Dios.
Mert sonreía. Señalaba jocosamente las dos
pequeñas protuberancias que comenzaron a crecer en la base de sus tentáculos
perdidos.
- Te aseguro que fue extraordinario. No
solo es cuestión de proeza técnica. Es indescriptible. La nave resistió muy
bien. Los plásticos sintéticos pudieron con la presión interna de un megabar. Y
el aislante térmico es fabulosamente eficaz. Pero esto no es lo fundamental. No
me creerían si no fuera por las grabaciones. Porque allá arriba, en ese mundo
de frío infernal y vacío... ¡HAY VIDA!
- ¿Vida!? - dijo Nox consternado - ¿Cómo
puede la materia nuclear subsistir en vacío?
- No es de materia nuclear. Es materia
atómica. Sí, de átomos. Nosotros creíamos que la vida sólo es posible en
material nuclear. Y era lógico; el 90 % de la materia del mundo está a presión
y temperatura tan baja que en la misma nunca podrían aparecer estructuras
biológicas. Pero allá arriba... bueno, te contaré desde el principio del viaje.
"La nave respondió bien a todas las
maniobras. Cuando llegué al techo del mundo, comencé a atravesar la
estratosfera de silicatos. Era una
visión fantástica.
"Pasé varias capas sucesivas de silicatos. Iba midiendo la
composición de la estratosfera. Afuera ya hacía un frío y una baja presión tal
que los silicatos ya estaban en su estado pastoso. Había que calentar la proa
de la nave para aflojar esa materia ligeramente viscosa y así pude avanzar
dentro de una masa confortablemente caliente de unos 20.000 grados. Cada
crujido de la nave me hizo pensar en lo que pasaría si el casco se llegara a
partir. De todos modos, no iba a darme cuenta siquiera si pasaba algo así
porque habría estallado con tal violencia que mi sistema nervioso no se habría
percatado; mis mesones se habrían dispersado en el material circundante.
"Ya la densidad de esa atmósfera era
como cinco veces menor que aquí. De pronto, comenzó a caer bruscamente la
temperatura; la presión ya era muy baja: menos e 4000 kilos por centímetro
cuadrado. Así que di gracias a Dios. Si el casco resistió hasta ahora, ya no va
a estallar. Miré el termómetro y no lo pude creer porque indicaba solo 800
grados absolutos. El reactor de la nave ahora tenía que fundir los silicatos
sólidos, cristalizados. No te imaginas lo fascinante que es ver en grandes
cantidades lo que nosotros a duras penas obtenemos en el laboratorio en
pequeños trocitos: cristales. Tenues, livianos, tan frágiles que si nosotros
apenas los tocáramos se pulverizarían... bueno, se fundirían, y nuestros dedos
dolerían por el frío. Desde lejos, vi un cristal de alúmina con impurezas de
hierro y cromo; una delicada figura de prisma que se funde a tan solo 2300
grados. Quise tomarlo con el manipulador externo, pero apenas lo atrapé dentro
de la masa de aluminosilicatos sólidos, no pude evitar que lo aplastara. Lo
tomé con toda la suavidad que pude, pero pronto vi lo tenue que es el estado
atómico de a materia. ¡Es aún más blando y frágil que el cristal tetraédrico de
carbón!
"Seguí subiendo. De pronto, la
temperatura bajó aún más rápidamente. Atravesé una capa de carbón sólido. Lo
que siguió después es algo sorprendente: los mismos silicatos, pero no en
estado cristalino sino en forma de granos de todos los tamaños, apretujados, en
capas horizontales superpuestas, estratos de composiciones ligeramente
diferentes.
"Y de pronto, llegó lo que me parecía
que nunca va a llegar: la superficie el mundo. La nave emergió hasta la mitad
del casco. Miré en derredor y me estremecí. La temperatura infernal era de solo
300 grados sobre cero absoluto. ¿Tienes idea de lo que es algo 170 veces más
frío que nuestro mundo de aquí? La oscuridad era total. Pero la capa de atmósfera
de silicatos no terminaba bruscamente; había una capa de cerca de 10 kilómetros
de una increíblemente tenue atmósfera de elementos raros: nitrógeno, oxígeno,
bióxido de carbono; y vi algo que no me van a creer: ¡dihidruro de oxígeno en
estado líquido! Lástima que se evaporó de inmediato.
"Luego, comencé a hacer mediciones
gravitométricas. Me sentí pesadísimo; cada milímetro cúbico de mi cuerpo pesaba
más de 40 kilos. ¡quince veces mi peso aquí, en casa! Así que puedes calcular:
mi peso total era más de 2000 kilos allá arriba. Tuve que hacer un esfuerzo
para erguirme con ese peso...
"Y por fin pude comprobar que los
instrumentos delicados que llevé cumplieron sus cometidos. Allá arriba-afuera
encontré un mundo fascinante. Había elevaciones de silicatos de varios miles de
metros de altura; la superficie era casi toda de ese granulado de silicatos.
Pero lo más fantástico era el espacio: vacío, oscuro, infinito, terrible. A una
distancia de menos de 400.000 kilómetros - como a 60 radios de nuestro mundo -
hay otro cuerpo, no tan grande como el mundo, pero tiene más de la cuarta parte
de su diámetro. Es el que fenómeno que llamamos como "satélite". Gira
alrededor del mundo y están ligados por atracción de gravedad. Es tan frío coma
la superficie del mundo. ¿Ves? La teoría se confirmó: las dos terceras partes
de las mareas atmosféricas se deben en parte a ese cuerpo. Pero a una distancia
mucho mayor hay otro cuerpo. Está como a 150 MILLONES de kilómetros. Es
inmenso; es el que provoca la tercera parte de las mareas; su diámetro es más
de cien veces mayor que el del mundo y su masa debe ser como 300.000 veces
mayor, aunque también de densidad bajísima. Se confirmó la teoría de los
cuerpos estelares. Es también muy frío: solamente de 6000 grados. En su superficie
nos congelaríamos, pero nos hundiríamos porque la gravedad es 27 veces mayor
que en la superficie del mundo. Es probable que en sus profundidades haya vida;
sería interesante hacer una exploración allá. Quizás sólo a 1000 kilómetros de
profundidad podríamos vivir allí. Quizás encontraríamos formas de vida
fascinantes. En el centro, la presión debe ser tremenda; la densidad debe ser
como la Biomasa Central, pero quizás de kilómetros de diámetro. Comparado con
el mismo, el nuestro de tres metros es un granito. Pero probablemente, su
temperatura es excesiva para nosotros. Debe ser extraordinario; debemos
explorarlo.
"Pero todavía no te conté lo más
interesante; y lo más horrible. Por lo que pasó allá arriba, durante todo el
viaje de regreso tuve alucinaciones de horror.
"Hasta tal punto que me descuidé al
revisar el rotor central de uno de los propulsores. Una de las turbinas me
atrapó los dos tentáculos medios. Y sabes lo duro que es el neutronio; me los
cortó limpios. No me dolió porque, como sabes, me neutralizaron los sensores de
dolor de traumatismos directos.
"Allá arriba, con la mitad del casco
fuera de la superficie, en el vacío, sucedió lo increíble. En la pantalla del
detector de masa cercana vi de pronto que algo se movía. Pensé que era una
avalancha de silicatos fundidos... giré el reflector para tomar un video. Y
resultó esto. - Mert sacó del su maletín un cilindro de video. Lo puso en la
abertura del visor y pulsó EJECUCION.
Ante los atónitos ojos de Nox apareció en
la pantalla el paisaje de la superficie: la silueta de las rocas cercanas, la
oscuridad total del fondo, al charco de lava hirviendo con violencia alrededor
del casco de la nave.
De pronto, la escena gira - cuando Mert
giró la cámara - y aparecen tres figuras gigantescas transparentes. Pero ¡qué
figuras, santo Dios! En vez de los tentáculos flotadores inferiores, había como
dos columnas articuladas, encima de ellos un tronco de formas toscas; de la
parte superior lateral del tronco salían dos miembros que tenían dedos... sí,
¡dedos! Por más bizarro que parezca. Pero los miembros no eran tentáculos y
sólo había dos. Eran como de dos barras rígidas articuladas que no podían
doblar sinuosamente como a un tentáculo normal. Y en la cima del tronco, la
cabeza. Pero una cabeza grotesca, casi esférica, sin corona, sin luminóforos,
sin psicopanel; solo dos ojos hundidos, que les proporcionarían una deficiente
visión monodireccional; una protuberancia en el medio y un orificio de función
desconocida. Apenas pude apreciarlo por la lentitud con que se movían. Era
natural; la materia atómica está en un claustro de tiempo mucho más lento que
nosotros.
Apenas unos instante después, comenzaron a
evaporarse. Era por los reflectores. Con su bajísima densidad y su
increíblemente baja temperatura, no podían tolerar nada de luz. Lentamente
desaparecieron, pese a que apagué el reflector, convertidos en una nube que
daba el espectro del sodio, calcio, potasio y fósforo. Y las rayas típicas de
los elementos raros: carbón, nitrógeno, oxígeno y el huidizo hidrógeno.
"Era terrible - continuó Mert - porque
esas cosas... ¡eran seres vivos! ¿Y sabes una cosa? ¡Sentí su impacto de dolor!
No te puedo describir qué tipo de dolor; pero era uno que yo nunca sentí. Me
pareció absurda la idea; pero era la impresión que me daba ese impacto. ¡Era
dolor por calor excesivo! Nunca pensé que eso podría existir. Así como a
nosotros nos duele el frío, ¡a ellos les duele el calor! Fue terrible la
experiencia; tienen una poderosa telepatía. Por un instante me conecté con uno
de ellos; pude ver el mundo de arriba como lo ven ellos.
"Sí, ellos lo ven luminoso como
nosotros el nuestro. Tuve la sensación, como una instantánea de video, de un
gran mar oscuro de superficie horizontal, un cielo luminoso con nubes brillantes;
la sensación de la compañía de muchos semejantes... e inmediatamente, el
impacto salvaje del dolor por una luz tremenda y una sensación indescriptible y
horrible..."
Mert se quedó callado. Nox estaba tan
impresionado que no podía ni moverse...
ooooooooooooooooo
De la tierra surgió un objeto como de diez
metros de largo. Su temperatura era de más de 30.000 grados, como el arco
eléctrico. Emitía una radiación tan intensa que fundió todas las rocas en su
derredor. Tres personas que estaban cerca fueron instantáneamente vaporizadas.
Estuvo algunos minutos radiando en un lago de lava que hervía con violencia.
Luego desapareció probablemente bajo tierra. El lugar quedó tan radiactivo que
no es posible acercarse a menos de un kilómetro.
Las fuerzas armadas locales rodearon la
zona y mantienen el suceso bajo el más riguroso secreto. Nadie sabe lo que fue.