EXTRACTO DEL INFORME
DE UN EXTRATERRESTRE
...y siguiendo el informe sobre el sistema
solar AMG 23.579, zona galáctica periférica 785 del brazo-espiral 7. Tercer
planeta con un satélite sin atmósfera. Forma de vida de
carbono-nitrógeno-oxígeno-hidrógeno, ácido ribonucleico tipo beta-45.
Inteligencia en estado primitivo, llaman a su planeta con el nombre de
"tierra", que significa medio de cultivo de una de las formas de
vida. Parecen seres de impulsos totalmente emocionales.
Tomé la forma de uno de ellos para
examinarlos de cerca. Parece que están divididos en dos grandes razas. Una, de
contextura más fuerte, más vello, hombros anchos que emiten sonidos de
frecuencias más bajas; son más agresivos y activos. Los de la otra raza son más
pequeños, más anchos de caderas, parecen ser los únicos capaces de
reproducirse, ya que son los que elaboran un ser nuevo dentro de ellos. Lo
curioso es que elaboran seres de ambas razas. La raza de mayor fuerza física no
es capaz de reproducirse, pero tienen una obsesión tremenda por perseguir a la
raza más débil. Cuando un ejemplar de la raza fuerte logra atrapar un ejemplar
de la raza débil, parece como si combatieran, ambos forcejean, gritan, se
revuelcan y a veces se caen al suelo y siguen rodando; pero la víctima, de la
raza débil, lejos de querer escapar, también persigue a su agresor. Parecen ser
enemigos y sin embargo, los de la raza más fuerte realizan feroces combates
entre ellos para poder atacar a un ejemplar determinado de la raza débil. Este
raro comportamiento se da en las subrazas de distintos los colores, incluso
mezclándose entre ellos.
Para estudiar este comportamiento, atrapé a
uno de ellos y lo dejé solo durante diez giros del planeta. Daba sonidos
fuertes, golpeaba las paredes, pero a cada giro del planeta con menos fuerza.
Entonces supuse que necesitaba reabastecerse de materia orgánica. Basándome en
el informe de mi compañero Glurk, atrapé un ser de categoría ligeramente
inferior, de locomoción cuadrúpeda, más pesado que el terráqueo estudiado. Lo
atrapé en un gran edificio redondo en que había como diez mil terrestres
mirando una plaza central en que dejaban salir uno de esos seres cuadrúpedos
con dos grandes púas en la cabeza. Un terrestre lo recibió con un gran paño
rojo; el ser cuadrúpedo siempre embestía el paño. Atrapé a dicho ser y me lo
llevé con el elevador gravitatorio. Los diez mil terrestres produjeron un ruido
terrible. Llevé al ser cuadrúpedo a la habitación en que estaba mi terrestre
estudiado y lo puse al lado. Pero el terrestre, en vez de desmantelarlo para
englobar sus proteínas, - como Glurk me informó que solían hacer - saltó hasta
el cielorraso y se agarró de una de las vigas. Tampoco comprendo este
comportamiento. Lo tuve que soltar. Daba voces que la computadora tradujo en forma
parcial: "Descendiente de un individuo de la raza más débil que se ocupa
de luchar con muchos de los integrantes de la raza más fuerte por lo que éstos
últimos le dan papelitos de color que puede cambiar por comida y elementos de
supervivencia". Luego, "Orden de invertir el proceso del nacimiento,
con intensa componente emocional durante la emisión del mensaje". Esto
dijo la computadora. No lo comprendo, pero obviamente, no entiende mi manera de
ser porque yo no soy descendiente de tal ser y no podría invertir ningún
proceso del nacimiento, al menos, no en la forma terrestre.
Al irse, el terrestre me dio un fuerte
golpe con uno de sus miembros inferiores. Como es muy blando respecto a mi
cuerpo, siguió dando sonidos fuertes, tomándose el miembro inferior utilizado
con sus dos miembros superiores y se fue practicando una locomoción a base de
saltos en su otro miembro inferior.
Una forma rara de divertirse que practican
los terrestres: rodean un campo rectangular, a veces más de 50.000 terrestres.
De dos túneles salen dos grupos de once terrestres, uniformados. Durante dos
períodos de 45 minutos se ocupan intensamente de golpear con sus miembros
inferiores a un ser pequeño y esférico, y también a los terráqueos del otro
uniforme. En ambos lados menores del rectángulo hay sendas redes y cuando
logran proyectar al ser esférico en una de ellas, todos emiten un sonido de más
de 130 decibeles. Una vez terminado el segundo período, los terrestres que
miraban eso se retiran como un gran río y comienzan a practicar ejercicios en
los alrededores, ayudados por terrestres uniformados de azul que les dan
masajes con unas largas varas de plástico y los lavan con gruesos y fuertes
chorros de agua traídos en vehículos-tanques. Luego vienen vehículos
recolectores de residuos, blancos, con terrestres de uniforme blanco para
juntar del suelo a los otros terrestres que no funcionan bien como consecuencia
de los ejercicios. Ignoro el sentido de esta forma de diversión. Según la
computadora, hay también muchos terrestres que ignoran dicho sentido. Es
posible que sea una práctica para acelerar la selección natural.
Sigo estudiando a los terrestres. Esta vez
me dediqué a examinar el sistema de comunicación que tienen entre ellos.
Físicamente, la vía principal que usan es el sonido, pero la codificación de
los conceptos se realiza de la forma más incomprensible. He estudiado varios de
los códigos, pero lo más curioso es que utilizan muchos que son equivalentes
entre sí. Por ejemplo, los que viven en un continente, usan un código, los que
viven en otro continente, usan otro código.
No sé para qué sirve utilizar tantos códigos. Hay terrestres que saben
un código pero no saben los demás y si se encuentran dos que saben códigos
diferentes, no se entienden. Sin embargo, los conceptos son los mismos. Por
ejemplo, el color VERDE en un código, es GREEN en el otro código, VERT en uno
tercero, GRÜN en uno cuarto, y así sucesivamente. Un mismo concepto se codifica
de manera diferente, según la posición geográfica. Lo curioso es que si un
terrestre viaja de un lugar a otro, tiene que aprender dificultosamente el
código del otro lugar para poder entenderse con los locales. No sé para qué
sirve este juego de código; debe ser una especie de entrenamiento mental.
Hay otra cuestión relativa a la
comunicación. Es algo que no tiene que ver con los códigos. Es un juego muy
curioso que consiste en pensar un concepto y emitir en código sonoro otro que
es el opuesto o muy diferente de lo pensado.
Es un juego raro que suele terminar con un problema para uno de ellos o
para los dos. Por ejemplo: un terrestre le da a otro un aparato útil y por
sonido le dice que funciona bien; a cambio, el otro le da unos papeles de
colores que aún no comprendo por qué, pero lo valoran mucho. El que entregó el
aparato por sonido comunica que funciona bien, pero PIENSA que es basura. Lo
último está de acuerdo con la realidad física. El que se llevó el aparato lo
quiere usar y no puede. Entonces vuelve
con el que se lo dio y todo termina en un ejercicio de masaje facial, pero muy
intenso, donde la cara de ambos queda llena de traumatismos. Parece como si combatieran en serio, pero
esto sería demasiado ilógico; ya que implicaría admitir que una raza capaz de
desarrollar cierta tecnología, suficiente para salir al espacio, sería aún tan
primitiva como para recurrir a la violencia física para intercambiar opiniones.
Esta forma de pensar una cosa y emitir otra
es una costumbre terrestre generalizada. Se aplica en todas partes. Debe ser un
sofisticado sistema de entrenamiento mental, un juego de ingenio que los
entrena ya desde pequeños. El problema es que en todas sus comunicaciones lo
aplican. Suelen imprimir información sobre papel y distribuirla; irradiarla por
ondas de radio, terminando en sonido o en imágenes y sonido, pero ese juego de
ingenio en que se transmite información que no está de acuerdo con la realidad
física lo aplican en todas partes. Esto va como advertencia para mis
compañeros: el código de comunicación varía, pero la modalidad es siempre la
misma: NO EXISTE RELACION ALGUNA ENTRE LO COMUNICADO Y LA REALIDAD.
Otra rareza de los terrestres es que, por
alguna obsesión implantada desde la infancia, se niegan tenazmente a usar la
gravedad para generar energía y para volar. Usan un método peligroso y sucio quemando
hidrocarburos, y peor, fisionando uranio, contaminando peligrosamente el único
planeta del que disponen. No sé qué sentido tiene esta peligrosa y estúpida
costumbre.
Otra costumbre terrestre es la
auto-hipnosis colectiva. Fabrican unos papeles de colores variados, con un
código numérico, y luego se autosugestionan todos pensando que estos papeles
tienen valor de acuerdo al número que llevan. El papel en sí - lo analicé -
tiene un bajo valor nutritivo y es incluso tóxico para los organismos terrestres,
pero insisten con la obsesión. Son capaces de desplegar una actividad
intensísima en este juego, a veces hasta tal punto que gran cantidad de
terráqueos queda descompuesto en forma irreversible. Mi compañero Glurk tiene
una teoría según la cual este juego de los papeles de colores les causa los
mayores problemas. El insiste en que son lo bastante primitivos como para usar
la violencia y que el principal motivo de ella es este tonto juego. Dice que
hace cientos de órbitas terrestres en vez de papel usaban el elemento 79 de 197
nucleones, llamado "ORO" pero como eso no se puede fabricar con los
medios que ellos poseen, lo reemplazaron por celulosa. Existen variantes de
este juego. La regla básica es CONSEGUIR LOS PAPELES. Uno de los medios más
ruidosos es gritar mucho delante de mucha gente y lograr que a un terrestre lo
proclamen algo especial, diferente de los demás, cosa que lo autoriza a dar
órdenes a los otros. Entonces este terrestre da órdenes de que todos los demás
le traigan todos sus papeles de colores, ya que en caso contrario utilizará con
ellos una especie de máquina de agujerear que proyecta un trocito de plomo,
impulsado por nitrocelulosa. Este juego a veces lo juegan millones de
terrestres.
Termino por ahora el informe. Se me acabó
el tiempo que puedo permanecer en este sistema solar. Ya comencé a cargar los
condensadores hiperespaciales. Estoy
contento de dejar este planeta incomprensible.
Arf Chuntro, capitán de la nave estelar
COSMOCHUSM