*** GRABADORA DE
BITÁCORA ***
Eusebio estaba fuera de sí. El
que leía tanta ciencia-ficción y justo le tocaba vivir esta experiencia. Miraba atónito el plato volador que estaba suspendido
en el cielo, a unos mil metros de altura, en pleno campo, casi encima de su
chacra.
De pronto sucedió: el plato estalló con una luz que casi dejó ciego a
Eusebio.
Cuando recuperó la visión normal - si bien seguía viendo una gran mancha
turquesa al cerrar los ojos, ya que el fogonazo era anaranjado - vio que caían
objetos luminosos del cielo: restos de la explosión, lo que quedó del plato.
Eusebio pensó, por deducción lógica terrestre, que debía haber una
grabadora de bitácora hecha de un material que resistiera semejante explosión y
cualquier otra calamidad, así que se puso a buscarla.
"¡Qué pretensión!" pensó y enseguida se le ocurrió el lío que
sería tratar de entender un código extraterrestre, y
explicar el hallazgo al Proyect Blue Book (Proyecto Libro Azul), al FBI y muchas otras cosas
más. Pero siguió adelante.
Después de varios días de búsqueda - el yuyo
era muy alto - encontró unos cuantos pedazos de metal muy raro, entre los que
había un objeto rectangular, como un ladrillo.
Contrastando con el color verdoso de los demás trozos, era brillante
como la plata pulida y sin ninguna discontinuidad, abolladura u otro indicio de
que hubiera estado en una explosión de miles de grados. Como no había indicios de mecanismo alguno en
el "ladrillo”, Eusebio lo guardó como si fuera un trozo homogéneo de
metal. Pasaron varias semanas hasta que
una vez, estando Eusebio en su habitación cerca del "ladrillo” - lo usaba
como pisapapeles en su escritorio - dijo.
- ¡Cómo me gustaría que esto pudiera hablar!
- OPERANDO - dijo algo en la habitación, a la vez que el ladrillo daba
resplandores verdes sincronizados con la intensidad del sonido, como el
indicador de nivel de entrada en un grabador.
Eusebio saltó casi hasta el techo.
Durante ocho minutos miraba el ladrillo sin estar del todo seguro de
haber oído lo que oyó, en voz suave pero como si sonara dentro de él y en
perfecto castellano.
A
medida que se iba calmando (ningún susto-padre dura una eternidad, por más que
así parezca) comenzó a funcionarle de nuevo la computadora a neuronas que
llevaba, pese a las dudas de algunos, dentro del cráneo. Cuando estuvo seguro de haber oído lo que
oyó, junto valor para probar otra vez. Y
dijo:
-
¡Cómo me gustaría que esto pudiera hablar!
- OPERANDO - se oyó otra vez y del ladrillo
salieron los mismos resplandores.
Eusebio siguió pensando. Repitió
varias veces la experiencia para estar seguro.
Siempre se repetía la respuesta, entonces trató, tímidamente, de variar
algo la rutina del experimento y dijo:
-
¿Estás dispuesto a responder preguntas?
-
DISPUESTA, PREGUNTE - respondió.
-
Hmmm - pensó Eusebio - dispuesta. Ah, ¡¿Es una mujer?! Bah, a lo mejor,
esos del plato no saben la diferencia.
-
NO COORDINABLE CON CONCEPTO PREGUNTA-RESPUESTA - dijo el ladrillo.
Eusebio tragó. Así que oye los pensamientos también. Y bueno, mejor.
-
¿De dónde procedes?
-
SISTEMA SOLAR NO TABULADO EN BANCOS DE MEMORIA TERRESTRES.
Eusebio pensó un rato: "Claro, es una computadora de los de
arriba-afuera y la programaron con idiomas terrestres". Nótese que Eusebio era fanático de Cordwainer. Se fue
lejos del ladrillo y pensó diversas preguntas.
-
¿Tienes información de los que te construyeron?
-
SI.
-
¿Puedes dármela si te lo pido?
-
SI. PREGUNTA GRAMATICALMENTE
INCORRECTA. DEBIO DECIR: “¿PUEDES
DARMELA SI TE
"A la pipeta" - pensó Eusebio, algo ofendido por la
corrección. "Esto se pone
interesante. ¡Al ataque, pues!"
-
NO COORDINABLE.
Eusebio tragó. Todo parecía
lógico, pero había algo raro.
-¿Puedes distinguir entre pensamiento y voz alta?
-
SI. LO PRIMERO ES ACTIVIDAD MENTAL; LO
SEGUNDO ES ACTIVIDAD MENTAL MAS SU CODIFICACION Y
-
Bien. Entonces debes considerar
solamente lo que recibes por el sonido por aire. Las palabras que pienso debes ignorarlas. ¿De
acuerdo?
-
DE ACUERDO.
-
¿Hubo tripulantes en la nave?
-
ESPECIFICAR CONCEPTO DE TRIPULANTE -.
-
Seres vivos como yo, ¡babieca! - Eusebio no pudo
evitar el enojo.
-
ESPECIFICAR CONCEPTO DE SER VIVO.
ESPECIFICAR PALABRA "BABIECA”.
Eusebio se asustó. ¿No saben lo que es un ser vivo? ¿Un mundo de
máquinas pensantes? ¿Humanidad extinguida? Pensó un buen rato.
-
Un ser vivo es el que siente que existe. Y lo de babieca,
olvídalo.
-
COORDINADO. HUBO UN SER VIVO EN
-
¿Y ha muerto con la explosión?
-
ESPECIFICAR CONCEPTO "MUERTE".
-
¿iQué!? ¿Cómo que no sabes lo que es muerte? Es lo opuesto a vida. Muerte es cuando un ser vivo deja de
funcionar.
-
NO COORDINABLE. NO EXISTE CONCEPTO
OPUESTO A VIDA. EL CONCEPTO FUNCIONAR SE APLICA A MAQUINAS Y NO A SERES VIVOS.
Eusebio quedó perplejo. ¿Error de programación? ¿Conceptual o
idiomático?
-
¿Cómo que no existe lo opuesto a la vida? ¿Y cuando un ser vivo deja de sentir
que existe?
-
NO SE REGISTRA TAL FENOMENO EN EL UNIVERSO CONOCIDO. SOLO CAMBIA MODO DE SENTIR
COMO EXISTE.
Eusebio miró con cara de bobo al ladrillo.
- Y tú ¿sientes que existes?
-
NO.
-
Y si no, entonces, ¿cómo lo sabes?
-
SI HUBIERA SER VIVO PRESENTE PROTESTARIA CONTRA PROGRAMACION BASICA QUE ORDENA
DECIR QUE NO.
Eusebio tuvo que pensar esto durante largo rato. Hasta que estalló.
-
¿Cómo es eso de "especificar concepto de tripulante, de ser vivo, de
muerte”? ¿Cómo es que, habiéndose programado para conversar con idiomas
terrestres ignoras conceptos tan simples?
-
EL PROGRAMA INCLUYE CONCEPTOS TERRESTRES Y NUESTROS. CONTESTAR CON CONCEPTOS TERRESTRES IMPLICA UTILIZAR CONCEPTOS ABSURDOS. CONTESTAR CON CONCEPTOS NUESTROS IMPLICA
IMPOSIBILIDAD DE TRADUCIR A IDIOMAS TERRESTRES QUE CARECEN DE TALES CONCEPTOS. CONCEPTO MUERTE ES ABSURDO. CONCEPTO VIDA COMO NOSOTROS LO CONOCEMOS ESTA
POR FUERA DEL CAMPO DE COMPRENSION DE TERRESTRES. CONCEPTO TRIPULANTE INCLUYE SERES VIVOS Y NO
VIVOS. CONCEPTO SER VIVO INCLUYE SERES
QUE UTILIZAN MAQUINAS DE ORIGEN BIOLOGICO, NO BIOLOGICO Y LOS QUE NO UTILIZAN
NINGUNA COMPRENSIBLE POR TERRESTRES.
Esta
vez Eusebio entendió. Le dio rabia, pero
entendió. Así que de ahora en adelante
haría las preguntas de otra manera.
-
¿Qué fenómeno físico usa la nave para trasladarse por el espacio interestelar y
cuánto tiempo tardaría en ir de aquí hasta Sirio?
-
CAMBIA LOS COMPONENTES INTERNOS DE
-
(Glupp) Dame conceptos similares a esos componentes.
-
COMPONENTES INTERNOS QUE DETERMINAN SU VECTOR-POSICION AQUI, SE CAMBIAN PARA
DETERMINAR POSICION EN SIRIO.
-
No entiendo. Dame un concepto que se
acerque más a mi primitiva mente. - y Eusebio puso cara de odio - Aunque implique algún absurdo.
-
NO EXISTEN CONCEPTOS BÁSICOS DE ESTRUCTURA DEL ESPACIO EN MENTES PRIMITIVAS DE
LOS TERRÁQUEOS.
-
¡Basta! Ya tengo idea. ¿Podríamos
fabricar una nave así con los medios tecnológicos terrestres?
-
NO - era la respuesta lacónica y Eusebio se sintió ofendido.
-
¿En cuánto tiempo se podrían desarrollar los medios necesarios?
- SEGUN MIS INFORMACIONES SOBRE INTELIGENCIA TERRESTRE SIETE MILLONES
TRESCIENTOS CUARENTA MIL AÑOS, MAS O MENOS CIEN MIL.
-
¿Y con tus instrucciones? - "Esto ya parece tomadura de pelo” pensó
Eusebio.
-
TRESCIENTOS SETENTA MIL AÑOS INCLUYENDO MUTACIONES CEREBRALES INDUCIDAS EN
TERRESTRES PARA HACER POSIBLE COMPRENSION DE CONCEPTOS BASICOS.
Eusebio pensó palabras soeces.
Luego, preguntó otra cosa.
-
¿Puedes enseñarnos la resolución física de la gravedad? ¿Puedes enseñarnos a
obtener propulsión gravitatoria para naves espaciales? ¿Puedes enseñarnos a
obtener las fuentes de energía que nos hagan falta?
-
SI - fue la respuesta esperada. Eusebio comenzó a entusiasmarse.
-
¿Lo podremos comprender? ¿Cuánto tardarías?
-
LO PODRAN COMPRENDER. SON CONCEPTOS
PRIMITIVOS INTRODUCIBLES EN MENTES CUASI-ANIMALES. TARDARIA CUATRO AÑOS TERRESTRES.
Lo de "cuasi-animales” hizo que en
Eusebio se levantara el salvaje por un momento, pero lo acalló. Por otro lado, se le iluminaba una brillante
lamparita: contesta todas las preguntas.
Comenzó a poner cara de Mefistófeles pensando en lo bien que usaría la
información. "Je,
Je,” pensó
"Sus constructores son tan diferentes que no comprenden nuestro mundo;
podré aprovecharme de eso”.
Entonces sucedió. En el aire, como
de la nada, apareció una mano velluda.
Tomó el ladrillo y desapareció.
En la próxima fracción de segundo, reapareció la misma mano en forma de
puño cerrado y le propinó a Eusebio un buen mamporro que lo dejó sentado;
inmediatamente, desapareció.
Eusebio,
con ojo morado, ahora comprendía por lo menos dos cosas:
1)
Que ya no tenía el "ladrillo”.
2)
Que sus constructores no eran, después de
todo, tan diferentes de los terrestres y tenían un sentido de humor irónico
casi idéntico.